‘Hay actrices persiguiendo el papel equivocado’: Julianne Moore

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‘Hay actrices persiguiendo el papel equivocado’: Julianne Moore

La ganadora del Óscar detalla en entrevista con BOCAS su vida, su carrera y la cinta ‘Still Alice’.

 

Foto: Archivo particular

“A mi edad me siento muy orgullosa de la libertad que tengo como artista”: Moore.

 Pocas actrices disfrutan tanto con su trabajo en el cine –y con una ronda de entrevistas– como Julianne Moore. En persona, la aplaudida actriz es simpática, con un gran sentido del humor, natural y sencilla.

A sus 53 años, Julie Ann Smith (su verdadero nombre) se encuentra en el mejor momento de su carrera. Ha recibido un Globo de Oro y el Óscar por su papel en ‘Still Alice’, filme dedicado al alzhéimer. Además, estuvo nominada en los Globos de Oro, por el personaje de una actriz con complejo de diva, en la cinta de Cronenberg, ‘Maps to the Stars’, otro papel muy poco convencional, todo un sello de su obra. Está claro: ella es una mujer que no tiene miedo a correr riesgos.

Ya había estado nominada al premio Óscar en cuatro ocasiones y este año finalmente se llevó la estatuilla. Así es Julianne Moore, la bella y provocadora pelirroja del momento. Reviva la entrevista que le concedió a BOCAS antes de coronarse en la gala de la Academia.

¿Cómo creó la interpretación de Alice, teniendo en cuenta que nadie realmente sabe lo que es vivir con alzhéimer?

Es cierto, nadie lo sabe. El gran reto que nos planteamos con el director fue la aproximación al personaje. Este es un proyecto diferente, el primero que interpreto sobre una condición para la que no hay punto de vista. Generalmente estas historias se cuentan desde el punto de vista de la persona que cuida al enfermo y para meterme en su piel hablé con tantas personas como pude. Empecé con el director de la asociación de alzhéimer y luego con mujeres que acaban de ser diagnosticadas. No sé lo que es padecer la enfermedad, pero traté de acercarme lo posible.

¿Ha dicho que ‘Still Alice’ es uno de los proyectos más importantes de su carrera?

Es excitante vivir este momento. ‘Still Alice’ la rodamos en veintitrés días por menos de cuatro millones de dólares. El director terminó de editar en agosto y la llevamos al Festival de Toronto donde debutó. Ahora tiene distribución en todo el mundo y ha sido posible estrenarla este año; es algo increíble. Estoy muy agradecida porque es una historia bellísima sobre una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo.

Su quinta nominación al Óscar, pero esta vez tiene muchas posibilidades de ganar.

Es fantástico. Estoy tan feliz. Honestamente como actriz nunca sabes si el público irá a ver tus películas, menos cuando haces una tan pequeña como esta. Créeme que el éxito de ‘Still Alice’ es un pequeño milagro, me siento orgullosa por el reconocimiento, pero especialmente porque el público tenga la oportunidad de ver un filme que se realizó con muchísimo mimo.

Un papel realmente exigente…

Tremendo. Tuve que investigar durante meses, pero conté con la ayuda de grandes colaboradores que me prestaron generosamente su tiempo y su información. Hablé con gente que ha sido diagnosticada con alzhéimer. Extrañamente nuestros directores, que son una pareja casada durante dieciocho años, sufren algo parecido porque uno de ellos padece ELS (esclerosis lateral amiotrófica). Su vida es un espejo de lo que contamos en el filme. Es una historia que muestra realmente lo que significa ser mortal.

Difícil negar que sus personajes son, cuando menos, poco convencionales. ¿O no?

He rodado unas cincuenta películas. Si las ves te darás cuenta de que la mayoría no están hechas para el gran público, aunque alguna que otra fue muy comercial. Lo divertido de mi trabajo es que puedes hacer una pila con ellas y encuentras de todo: familiares, políticas, acción, aventura, comedia. A mi edad me siento muy orgullosa de la libertad que tengo como artista.

En Maps to the Stars interpreta a una estrella, Havana Segrand, que es una diva. ¿Se parece en algo a su personaje?

Nada. No puede estar más lejos de mí. Este es un filme sobre las personas que trabajan en la industria del cine, pero podría ser un grupo de Wall Street, políticos o incluso periodistas que buscan sentirse validados fuera de sí mismos. Hollywood es la metáfora perfecta porque literalmente nosotros vivimos proyectando imágenes al universo que no son reales y, sin embargo, el público conecta con esas imágenes como si lo fueran. Lo triste de este filme es que ves mucha gente buscando algo y cuando no lo consiguen estallan.

Usted trabaja en una industria que prácticamente obliga a las mujeres a sentirse inseguras.

Mi trabajo no me hace sentirme insegura físicamente. Estaría llena de problemas si así fuera. Cuando uno está contento con su vida, con su edad, con el momento en el que vive, con los personajes que interpreta, no hay espacio para la inseguridad. Otra cosa muy distinta sería si, a mis 53 años, quisiera interpretar el papel de una jovencita. Ya no tengo 25 y por mucho que lo pretenda, esos personajes ya no son para mí. Es importante ser realista y en Hollywood, por alguna razón, hay actrices persiguiendo el papel equivocado.

Usted es una actriz que trabaja cada vez menos. ¿A qué dedica la gran parte de su tiempo?

A mi familia, a mi casa, a mi jardín, a leer. Me gusta pasar mucho tiempo con mis hijos.

Usted ha estado casada más de una década, ¿cómo se mantiene con vida un matrimonio?

Nadie lo sabe. Si alguien supiera el secreto seguro que recibiría muchos premios. Lo mismo sucede con el cine: ¿Cómo lograr que una película sea un éxito? Hay cosas que son impredecibles, conseguir un buen matrimonio o una buena película son preguntas sin respuestas. Creo que hay demasiada expectación en cuanto al matrimonio, o al tipo de relación que uno debe tener, lo importante es cuidar el amor que uno siente por el otro cada día, respetarse, admirarse y dar lo mejor de cada uno.

¿Puede vivir tranquilamente sin que los fotógrafos la molesten por la calle?

Antes más. De un tiempo a esta parte ha ido cambiando. Ahora me encuentro paparazis donde menos me lo espero. A veces estoy con mis hijos en algún evento o en una tienda y alguien viene a tomarnos una foto, lo cual no me divierte nada.

¿Tomó la decisión de vivir en Nueva York lejos de Hollywood?

Sí. A mí me gusta Nueva York. Mi marido nació aquí y nosotros queremos vivir en Manhattan. Es una ciudad estupenda.

¿Escribió un libro de cuentos para niños?

Sí, dedicado a todos los pelirrojos. Primero hice un libro ilustrado con fresas y ahora acabo de terminar otro que está a punto de salir. Escribir cuentos para niños ha sido una experiencia reconfortante para mí. Lo he disfrutado muchísimo y como artista me llena porque ciertamente tengo otros intereses más allá de la interpretación. Ver la cara de los niños y su respuesta ante mi trabajo es una gran recompensa. De niña me encantaba leer y esto es una extensión de aquella pasión.

¿Cree que su extraordinario físico ha tenido un papel importante en el éxito de su carrera?

No lo sé. Cada uno es como es y nace como nace, no se tiene control sobre eso. Yo trato de no pensar en mi físico, aunque es cierto que a veces bromeo con otros actores lo poco que nos transformamos para crear nuestros personajes. Uno, a veces, está tan convencido de que interpreta a otra persona que hasta que no te ves en pantalla no te das cuenta de que sigues siendo tú [risas]. No puedo descontar el físico, pero tampoco le doy tanta importancia.

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